MEMORIA TEXTIL: UN DIÁLOGO ENTRE DOS GENERACIONES
- Lucía de Gustín

- 22 feb 2018
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 16 feb

Reinterpretando el archivo familiar de Aida & Elida.
El verdadero lujo no reside en estrenar, sino en mantener viva una historia.
Aida me planteó un reto que trasciende lo estético para entrar en lo emocional: integrar las flores textiles que llevó en su propia boda, una pieza de vanguardia en su momento, en el diseño de comunión de su hija, Elida.
El proceso no fue una simple mezcla, sino una deconstrucción respetuosa. Desmonté las piezas originales de Aida, analizando la técnica y el material envejecido por el tiempo, para fusionarlas con mi propia botánica. El objetivo era crear un híbrido temporal: unir el pasado de la madre con el presente de la hija en una nueva estructura.
El resultado es una pieza de artesanía circular: un objeto que no solo adorna, sino que documenta el vínculo genealógico. No es un tocado, es un testigo del tiempo que ahora pertenece a una nueva generación.


















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